Los primeros registros de pobladores en el actual territorio argentino se remontan a los trece mil años AP, durante el Paleoamericano. En tiempos protohistóricos, periodo precolombino, fue habitado por numerosos pueblos indígenas, algunos de los cuales aún habitan el país; entre ellos guaycurúes, guaraníes, mapuches, tehuelches y diaguitas, estos últimos formaban parte del Imperio incaico. La conquista española del actual territorio argentino comenzó con viajes exploratorios desde el año 1512, el establecimiento de una población en 1528 y la distribución del territorio a los adelantados. Más tarde, quedó bajo la jurisdicción del virreinato del Perú. En 1776, la Corona española fundó el virreinato del Río de la Plata, el cual sería una entidad política precedente a la actual República Argentina. El 25 de mayo de 1810 fue sustituido el sistema virreinal, deponiendo al último virrey que gobernó desde Buenos Aires,[28] organizándose así la Primera Junta de gobierno, que actuaba de forma autónoma desconociendo al Consejo de Regencia de España. El día 9 de julio de 1816 fue proclamada la independencia en San Miguel de Tucumán.[29]
La población argentina es un crisol de culturas y etnias, resultado de la confluencia de diversos grupos a lo largo de la historia. Los pueblos originarios, fueron los primeros habitantes del territorio.[30] Con la llegada de los españoles[31] en el siglo XVI, se produjo un mestizaje que dio forma a la base de la identidad argentina. Sin embargo, fue durante el siglo XX cuando la Argentina experimentó una gran oleada de inmigración,[32] a consecuencia de ser un país próspero. Llegaron españoles e italianos, también inmigrantes europeos como alemanes, franceses y eslavos. Se estima que entre 1857 y 1947 llegaron 2 967 759 inmigrantes italianos.[33] Esta diversidad se refleja en la rica cultura argentina, que combina tradiciones indígenas, españolas y europeas, y se manifiesta en su música, arte, literatura y gastronomía. La influencia de estas corrientes migratorias ha dado lugar a una sociedad cosmopolita y multicultural, donde la identidad argentina se define por su complejidad y diversidad.
